Fotografía: Villa de Leyva se prepara para recibir la 12.ª edición del Festival Villa del Cine, que se realizará del 23 al 26 de septiembre de 2026 bajo el concepto Caminos del Tiempo. Un total de 68 obras seleccionadas entre más de 690 proyectos competirán en 14 categorías, en un encuentro que reúne cine colombiano e internacional, nuevas tecnologías, memoria, territorio y diferentes formas de creación audiovisual.
La duodécima edición del encuentro audiovisual se realizará del 23 al 26 de septiembre bajo el concepto “Caminos del Tiempo”. Más de 690 proyectos de Colombia y otros países respondieron a la convocatoria, de los cuales 68 fueron seleccionados para competir en 14 categorías. Cine, memoria, territorio y nuevas formas de creación se encontrarán durante cuatro días en uno de los municipios patrimoniales más reconocidos de Colombia.
Villa de Leyva, septiembre de 2026. — Las calles y escenarios de Villa de Leyva volverán a encontrarse con el séptimo arte. Del 23 al 26 de septiembre, el municipio boyacense será sede de la 12.ª edición del Festival Villa del Cine, un encuentro que busca reconocer nuevas miradas cinematográficas y acercar a realizadores, estudiantes, profesionales del audiovisual y espectadores.
La convocatoria de 2026 recibió más de 690 proyectos procedentes de Colombia y diferentes lugares del mundo. Después del proceso curatorial, 68 obras fueron escogidas para integrar la Selección Oficial competitiva, distribuida en 14 categorías.
La cifra habla también de la diversidad que caracteriza actualmente al audiovisual: junto al largometraje y el cortometraje aparecen formatos vinculados a teléfonos celulares, video vertical, realidad virtual e incluso producciones desarrolladas con inteligencia artificial.
“CAMINOS DEL TIEMPO”: CINE, MEMORIA Y TERRITORIO
El eje curatorial de esta edición lleva por nombre “Caminos del Tiempo” y propone pensar el cine desde la memoria, el territorio, los ciclos de la naturaleza y las relaciones entre las generaciones pasadas, presentes y futuras.
La propuesta tiene una conexión particular con Boyacá. El Calendario Muisca constituye una referencia central del concepto de 2026, estableciendo un diálogo entre las formas ancestrales de comprender el tiempo y las posibilidades contemporáneas de narrarlo mediante imágenes.
Montañas, lagunas, páramos, pinturas rupestres y otros elementos vinculados con el territorio boyacense forman parte del universo conceptual construido alrededor de esta edición.
De esta manera, Villa de Leyva no funciona únicamente como escenario del festival. El territorio se incorpora a la reflexión sobre aquello que el cine puede conservar: las historias de una comunidad, sus transformaciones y las huellas dejadas por quienes estuvieron antes.
68 HISTORIAS BUSCAN UN RECONOCIMIENTO
El proceso para llegar a la Selección Oficial pasó por diferentes etapas de recepción, visionado, preselección, evaluación y selección. Según explicó Rito Alberto Torres, jefe de Curaduría del Festival Villa del Cine, el equipo buscó películas que tuvieran algo propio que comunicar y no simplemente producciones que cumplieran los requisitos formales. Cada obra fue vista por tres integrantes del equipo curatorial antes de avanzar en el proceso.
Entre las categorías competitivas se encuentran Ópera Prima Nacional, Ópera Prima Internacional, cortometrajes nacionales e internacionales, Realidad Virtual, Videoclip, Youngfilm, Corto Escolar, Corto Celular, Corto Vertical y Corto IA, entre otras expresiones audiovisuales.
La competencia de Ópera Prima Nacional incluye Volar, de Jeiver Pinto Vargas; KMKZ: Wild, Free and Brave, de Andrés Hernández; Sierra: El álbum mortuorio, de Carlos Ortiz Alarcón; Enemy in the Mirror, de Julián Camilo Sánchez, y Arenas, de John Bolívar Acosta.
En la categoría internacional aparecen películas procedentes de Argentina, Nigeria, España, Guatemala, Estados Unidos y Brasil, confirmando la dimensión internacional alcanzada por la convocatoria.
DEL CELULAR A LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Uno de los aspectos que llama la atención de Villa del Cine 2026 es la convivencia entre formas tradicionales de realización y lenguajes nacidos de las transformaciones tecnológicas.
La categoría Corto Celular, por ejemplo, reconoce obras realizadas desde dispositivos que forman parte de la vida cotidiana. Corto Vertical responde a una forma de consumo audiovisual impulsada especialmente por las pantallas móviles y las redes sociales.
La programación también incorpora una categoría dedicada al Corto IA. Entre las obras seleccionadas aparecen Prompt Zero, de Tomás Etter Gómez; Catatumbo: House of Thunder, Memory, and Dignity, de Jhonattan Sarmiento; Lens – AI Short Film, de Eduardo Rodriguez; They Call It Sausage, de Siham Morick, y Life Is a Chessboard, Every Move Is Final, de Wang Zhi-zhong.
La presencia de estas categorías muestra cómo los festivales cinematográficos comienzan a abrir espacios para discutir no solamente qué historias se cuentan, sino también con qué herramientas y formatos se construye actualmente una obra audiovisual.
MÁS ALLÁ DE LA COMPETENCIA
El Festival no se limitará a las 68 producciones que buscan un reconocimiento. La programación contempla también una Selección Oficial no competitiva, además de exhibiciones especiales y actividades académicas.
Entre los espacios no competitivos aparecen líneas como Voces, Infantil, Boyacá en los Campos, Planeta, Poderosas y Raíces. También se anunciaron proyecciones especiales relacionadas con la Academia Colombiana de Cine, Patrimonio Fílmico y Eureka.
La combinación permite que el festival se extienda más allá de la lógica de ganadores y premios para convertirse también en un espacio de formación, circulación y conversación alrededor del audiovisual.
VILLA DE LEYVA: CUANDO LAS CALLES SE CONVIERTEN EN PANTALLA
Desde su concepción, Villa del Cine ha buscado que la experiencia cinematográfica salga de los espacios tradicionales. Proimágenes Colombia describe el encuentro como una experiencia de cuatro días durante los cuales las calles y teatros de Villa de Leyva se convierten en escenarios dedicados al séptimo arte.
Ese componente adquiere una dimensión particular en una población reconocida por su arquitectura colonial, su plaza, sus calles empedradas y su relación con la historia de Boyacá.
El resultado es un encuentro entre patrimonio y creación contemporánea: mientras las películas hablan de mundos actuales, futuros posibles y memorias diversas, el público las descubre dentro de un territorio donde el pasado permanece visible.
NUEVAS VOCES PARA UN CINE QUE TAMBIÉN CAMBIA
La edición de 2026 muestra además cómo las fronteras del cine continúan transformándose.
Un largometraje rodado con estructuras tradicionales puede compartir programación con una producción realizada desde un teléfono; una película internacional puede dialogar con una historia nacida en Boyacá; y una obra desarrollada mediante nuevas herramientas digitales puede encontrarse con relatos inspirados en memorias ancestrales.
Ahí se encuentra una de las ideas más interesantes de “Caminos del Tiempo”: observar simultáneamente hacia atrás y hacia adelante.
Del 23 al 26 de septiembre de 2026, Villa de Leyva será nuevamente lugar de encuentro entre quienes hacen cine y quienes buscan nuevas historias en una pantalla. Las 68 obras seleccionadas entre más de 690 proyectos representan diferentes generaciones, territorios, tecnologías y maneras de narrar.
Durante cuatro días, el municipio boyacense recordará algo esencial: el cine también es una forma de conservar la memoria de nuestro tiempo para quienes todavía no han llegado a vivirlo.

Equipo Escritores Rebeldes
